Comprar casa desde el exterior, buen negocio

En medio de las eventualidades, la devaluación también ha dejado algunos ganadores, entre ellos, los compradores de vivienda desde el exterior, a quienes les está saliendo hasta 60 por ciento más barato adquirir una casa o un apartamento en Colombia.
Esta situación motivó a organizaciones como la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) y Casa Propia Colombia (CPC), entre otras, a diseñar estrategias para atraer más inversionistas. Incluso, con ese objetivo el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) también lanzó el programa ‘Colombianos en el exterior’.
Su presidente, Augusto Posada, destacó cómo se han empezado a mover las afiliaciones al Ahorro Voluntario Contractual en el exterior. “De 210 en el 2014 pasamos a 1.103 el año pasado, y este año la tendencia es alcista”, señaló.
El Ministerio de Relaciones Exteriores también apoya a los connacionales como facilitador, por medio del programa de la Cancillería ‘Colombia Nos Une’. Precisamente, a través de esta iniciativa, en noviembre pasado apoyó a Camacol en el evento ‘¿Dónde invertir en Colombia?’ que se realizó en Nueva Jersey (EE. UU.).
Allí, fue posible identificar parte del perfil de los inversionistas y consolidar datos que son representativos, si se tiene en cuenta que de los 4,7 millones de colombianos registrados por la Cancillería como residentes en el exterior, 34,6 por ciento están en EE. UU. Le siguen 23,1 por ciento en España y 20 por ciento en Venezuela.
Otro dato relevante está relacionado con las regiones preferidas por los connacionales para adquirir finca raíz. El primer lugar lo ocupa el departamento de Antioquia y el segundo, el Eje Cafetero. Al evaluar la preferencia por rango de precios, de 574 personas de la base de datos del evento, 70 por ciento buscaba inmuebles entre 120 millones y 300 millones de pesos.

Más demanda

EL TIEMPO tuvo acceso a otro reporte de CPC, organización conformada por las constructoras Colpatria, Marval, Pedro Gómez y Cía., Amarilo y Construcciones Felipe Calderón y Asociados que, de hecho, abrió una unidad de negocios de ferias internacionales con el fin de atender la demanda.
Según su directora, Margarita Restrepo, “los precios de las viviendas que más piden los compatriotas que residen en el exterior se pueden analizar por países. Por ejemplo, los que están en España buscan una casa o un apartamento en Colombia entre 140 millones y 180 millones de pesos; los de EE. UU., entre 280 millones y 370 millones de pesos; quienes viven en Venezuela, entre 200 millones y 300 millones de pesos. También hay clientes de Chile y Ecuador”.
Restrepo destacó que esta dinámica los ha llevado a realizar eventos. “De hecho, este año realizaremos varios en EE. UU. que, de hecho, comenzaron este mes con una misión de constructores que ofrecerá su portafolio de bienes raíces a los connacionales”.
Para confirmar el buen momento de la inversión, esta semana el ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, recordó que a través del subsidio a la tasa que impulsa la compra de oferta residencial con precios entre 93 millones y 231 millones de pesos, los interesados podrán adquirir inmuebles en Colombia sin ningún inconveniente.
Igualmente, voceros de Asobancaria, que tiene el sitio abcmicasa.com, destacaron que las opciones de crédito van desde la Unidad de Valor Real (UVR) o en pesos hasta el leasing habitacional.
Lo básico para elegir bien

 

Eduardo Loaiza, gerente de Camacol Antioquia, que impulsa ferias para colombianos en el exterior, destaca algunos aspectos claves para los interesados en la inversión.
¿Quién puede invertir?

 

Colombianos mayores de 18 años residentes en el exterior, es decir, que no permanezcan en el país más de seis meses en forma continua o discontinua por un periodo de un año.
Ciudadanos extranjeros con capacidad de pago o cierre financiero en el exterior.
Pasos para la compra 

 

Escoger el proyecto.
Elegir la entidad financiera por medio de la cual se realizará el envío del dinero a Colombia para realizar los pagos y tomar el crédito para adquirir el inmueble, en caso de requerirlo.

 

Fuente: Gabriel Flórez – Coordinador editorial Vivienda

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