Se consolida la caída en los precios de la vivienda nueva

Brecha entre variación del costo de los inmuebles para estrenar y la inflación cayó a 1,92 puntos.

De forma simultánea a la menor dinámica de la construcción de vivienda, que según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) se contrajo un 8,1 por ciento anual en el tercer trimestre, el valor de los inmuebles para estrenar ha crecido menos este año, tendencia que se afianzó en dicho periodo.

De acuerdo con los datos de la entidad, entre julio y septiembre de este año la diferencia entre la variación de los costos de las casas y apartamentos nuevos y la inflación llegó al nivel más bajo de los últimos años, al ubicarse en 1,92 puntos porcentuales, producto de restarle el costo de vida anual acumulado de 5,35 por ciento a septiembre, a la variación del 7,27 por ciento anual en el costo de la vivienda entre el tercer trimestre del 2014 e igual periodo del 2015.

A esto, sin duda, ha ayudado –y contribuirá en el cuarto trimestre– el fuerte repunte que ha presentado el costo de vida, que en los últimos doce meses, a noviembre, llegó al 6,39 por ciento, cuando un año atrás era de 3,65 por ciento.

Según expertos del sector, la reducción en los costos de la vivienda nueva es un fenómeno que ya está consolidado y hoy los precios de los inmuebles para estrenar ya no están tan en las nubes como hace uno o dos años.

Jorge Enrique Gómez, presidente de Gora Group y expresidente de la Lonja de Bogotá, explica que mientras hace unos años la tendencia era inexplicable para el mismo sector, este menor crecimiento, que ya casi se equipara con el aumento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), obedece a que ha habido una mayor oferta, lo cual hace que los precios se vayan estabilizando, pues al mismo tiempo la demanda muestra un descenso.

Agrega que mientras hace unos años el crecimiento de metros cuadrados estuvo apoyado en los programas del Gobierno y en el subsidio a la tasa de interés, ahora se está notando que los precios se han estabilizado por las expectativas de fin de año en cuanto a inflación y el precio del dólar, ante lo cual las familias prefieren esperar y aplazar para dentro de unos meses una compra tan relevante como lo es la de vivienda.

“Es natural que a final de año la gente repose un poco, analice y mire qué va a pasar para el año entrante”, indicó.

Señaló que si bien el aumento del dólar es un factor al alza, hay que tener en cuenta que solo algunos de los materiales de construcción, como los acabados y elementos de lujo son comprados en el exterior, mientras el mercado interno surte una buena proporción del acero para las construcciones, salvo que sean aceros especiales.

Y agregó que en las viviendas de la clase media a media-baja, no hay un valor agregado muy importante de los productos importados, cuyo peso es más alto en los estratos cinco y seis. De acuerdo con el directivo, los precios se están alineando con el costo de vida, lo cual es algo sano.

En todo el país

Luego de años en los que ciudades como Barranquilla, Bucaramanga, Bogotá y Cali tuvieron aumentos importantes en los precios por al auge de la construcción y por la escasa oferta de suelo en el caso de la capital, ahora allí ya se está notando la tendencia del aplanamiento de precios.

Según el Dane, en ciudades como Barranquilla y Bogotá los aumentos ya no se dan a tasas por encima del 10 por ciento, pues en el tercer trimestre lo hicieron a ritmos anuales del 9,68 por ciento y 6,18 por ciento, respectivamente.

Para Sandra Forero, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), la variación anual del 7,27 por ciento en los precios de la vivienda nueva a septiembre mostró un desempeño muy cercano al previsto, ya que hay una mayor oferta de vivienda de estratos medios y el ciclo general de la economía describe una moderación en la valorización de los activos en general.

“Vemos positivo ese comportamiento, pues permite que más hogares tengan acceso a la oferta habitacional disponible, sin desconocer una valorización real de los activos y la seguridad que eso le brinda a las familias colombianas”, señaló la directiva.

Y agregó que frente a los que creían que el sector tendría cambios abruptos en el nivel de precios, el resultado reciente da bastante información y señales que hablan de la robustez del mercado de vivienda en el país, aún frente a un entorno macroeconómico de grandes cambios e incertidumbre.

El alza de tasas no afectará los costos

Según el Dane, a septiembre la brecha entre el aumento de los precios de las casas en el país y la inflación bajó a 0,58 puntos porcentuales, lo que indica que su precio casi está dejando de crecer en términos reales, pues casi iguala la variación en el IPC, ya que a septiembre sus precios aumentaron 5,93 por ciento anual, mientras el IPC fue de 5,35 por ciento.

Entre tanto, en los apartamentos esta situación se mantiene estable, debido a que en entre julio y septiembre sus precios se incrementaron en 7,34 por ciento, frente a una variación anual de la inflación de 5,35 por ciento.

Jorge Enrique Gómez, presidente de Gora Group, señaló que una vez el próximo año se vuelvan a activar los programas de subsidio a la tasa de interés que da el Gobierno, no es previsible que los precios de la vivienda nueva en el país vuelvan a subir, pues si bien el aumento en las tasas de interés del Banco de la República puede impactar el costo de algunos materiales, no generan un efecto como para modificar el precio de venta final.

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